Hablemos de cosas cotidianas.

HABLEMOS DE COSAS COTIDIANAS. “Ni se te ocurra derrumbarte. Tú, fuerte. Fuerte. Tú, fuerte. Tienes que poder con esto. Tienes que ser fuerte. No vale rendirse. No necesitas llamar a ningún psicólogo. Eso es para nada. Tú adelante. Eres fuerte.”   Con este comentario os planteaba, hace pocos días, una reflexión.